lunes, 28 de junio de 2010

Y todo por la paz




Juramento inicial (fragmento)

Lisístrata: Lampito, todas las mujeres toquen esta copa, y repitan después de mí: no tendré ninguna relación con mi esposo o mi amante.
Cleónica: No tendré ninguna relación con mi esposo o mi amante.
Lisístrata: Aunque venga a mí en condiciones lamentables.
Cleónica: Aunque venga a mí en condiciones lamentables. (¡Oh Lisístrata, esto me está matando!)
Lisístrata: Permaneceré intocable en mi casa.
Cleónica: Permaneceré intocable en mi casa.
Lisístrata: Con mi más sutil seda azafranada.
Cleónica: Con mi más sutil seda azafranada.
Lisístrata: Y haré que me desee.
Cleónica: Y haré que me desee.
Lisístrata: No me entregaré.
Cleónica: No me entregaré.
Lisístrata: Y si él me obliga.
Cleónica: Y si él me obliga.
Lisístrata: Seré tan fría como el hielo y no le moveré.
Cleónica: Seré tan fría como el hielo y no le moveré.
(...) Lisístrata: ¿Todas han jurado?
Mirrina: Todas



La comedia de Aristófanes representa un testimonio fidedigno de la vida cotidiana, social y política del siglo V ateniense. En Lisístrata se da una pintura singular de la disposición activa de las mujeres que realizan una huelga sexual para que los hombres terminen con la guerra como un alegato contra los horrores de la Guerra del Peloponeso semejante al de la tragedia Las troyanas de Eurípides. La comicidad del texto se despliega en continuas alusiones eróticas acompañadas de una profunda crítica a la ambición y la corrupción políticas, de modo que Lisístrata constituye tanto un documento de la decadencia de Atenas como un testimonio valiosísimo para la historia de la sexualidad y una visión muy particular de la función de la mujer en la sociedad antigua. >>>>>>>>>>

¿Nos apuntamos? Así, a primera vista, por lo actual a pesar de sus años, parece interesante, sino como lectura continuada de todas, sí para entreleer algún capítulo en las reuniones del club,o a la luz de las estrellas sobre la barca de la albufera, alguien declamando en plan rapsoda a Aristófanes... ¿Por qué no? Aunque sólo fuera por:


Ad astra per aspera

ó, al menos:

Gaudeamus igitur iuvenes dum sumus

lunes, 14 de junio de 2010

Informativo neutral

">
La última estación
TÍTULO ORIGINAL The Last Station
AÑO
2009
DURACIÓN
112 min.
PAÍS
DIRECTOR Michael Hoffman
GUIÓN Michael Hoffman (Novela: Jay Parini)
MÚSICA Sergei Yevtushenko
FOTOGRAFÍA Sebastian Edschmid
REPARTO Christopher Plummer, Paul Giamatti, James McAvoy, Helen Mirren, Anne-Marie Duff, Kerry Condon
PRODUCTORA Coproducción Alemania-GB-Rusia
WEB OFICIAL http://www.sites.sonypicturesreleasing.es/sites/laultimaestacion/
PREMIOS 2009: 2 nominaciones al Oscar: Mejor actriz (Mirren), actor secundario (Plummer)
2009: 2 nominaciones al Globos de Oro: Actriz drama (Mirren), actor sec. (Plummer)
GÉNERO Drama | Biográfico. Siglo XIX
SINOPSIS

Sofía lleva medio siglo de feliz matrimonio junto a León Tolstói, pero ahora teme que su marido haya cambiado el testamento siguiendo los consejos de uno de sus pupilos. Si así fuera, los derechos de autor de sus obras irían a parar al pueblo ruso en vez de a su familia, lo que supondría una afrenta para su esposa. Mientras Sofía persigue a León por toda Rusia, Valentín, un fiel ayudante del escritor, intenta comprobar si la teoría de Tolstói sobre el amor ideal tiene sentido en la vida real.

Basada en la novela homónima de Jay Parini, "La última estación" no es un biopic sobre León Tolstói, sino una tragicomedia sobre el amor y el matrimonio. El conflicto entre el escritor ruso y su mujer representa el desgaste de los sentimientos, mientras que la relación que surge entre dos de sus seguidores se corresponde con los miedos y las ilusiones del primer amor. El cineasta Michael Hoffman (Un día inolvidable) investigó en la historia de Tolstói para comprobar la guerra abierta que surgió entre León y Sofía, encontrando material inédito que le sirvió para ambientar correctamente la película en su época.

El gran mérito del filme está en su reparto, ya que dos de sus intérpretes fueron nominados a los Oscar y a los Globos de Oro: Helen Mirren en la categoría de actriz principal y Christopher Plummer en la de secundario. La protagonista de "La Reina" y el actor de "El Imaginario del Doctor Parnassus" están acompañados por una joven pareja, la formada por James McAvoy (Expiación) y Kerry Condon (Las cenizas de Ángela). El casting principal se cierra con Paul Giamatti (Duplicity) y Anne-Marie Duff. "La última estación" es una co-producción entre Alemania, Rusia y Reino Unido.

Crítica

En las postrimerías vitales de Leon Tolstoi, Michael Hoffman se desliza con un diagnóstico crepuscular del estado de la cuestión de la utopía, en una aguda tensión entre el altruismo y el individualismo alrededor de la debilidad paradójica de un genio. El humanitarismo tolstoiano a examen, la vigencia del ideal de amor y solidaridad engullido por una sociedad no preparada para tales valores, en la vorágine del materialismo y el egoísmo crónico. Esa contradicción en el umbral de la muerte que atenaza a Tolstoi en sus últimos días, debatiéndose entre su compromiso con la humanidad y la lealtad a sus afectos, emerge en "La última estación" llena de matices en una odisea otoñal de interiores, melancólica y poética, como la vida misma del genial autor de "Guerra y paz".

"La última estación" es un biopic ejemplar precisamente porque no lo es ni quiere serlo. Pero como casi todas las buenas películas biográficas eleva una semblanza panorámica del personaje desde la singularidad y excepcionalidad de un momento, de un día, de un mes, de un año con mucha más intensidad que trazando el periplo hagiográfico de costumbre. Hoffman hurga en la vulnerabilidad terminal de Tostoi con una sensibilidad notable, con aplomo, sin caer en la trampa y la tentación del melodrama, dosificando los extremos de la tragedia y sabiendo jugar su mejor baza desde un segundo plano.

Cine de gran guión, impecable realización, pero sobre todo un apoteósico recital de cuatro actores fuera de serie. Christopher Plummer, Helen Mirren, James McAvoy y Paul Giamatti conforman un cuarteto prodigioso en cuyos rostros se escribe la tragedia de la ficción histórica casi por inercia. Con la perspectiva del tiempo resultan intolerables dos cosas: que Plummer fuese candidato sin premio al Oscar en la categoría de actor de reparto cuando es absoluto protagonista, y que Helen Mirren no le birlara la estatuilla a Sandra Bullock imponiendo la lógica y el sentido común. Ambos, él y ella, dibujan un romance inasequible al paso del tiempo absolutamente conmovedor, intenso, estoico, con los pies en el suelo y a la vez en la nube de un idealismo sentimental al que ninguno está dispuesto a renunciar.


CRÍTICAS
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"Cada segundo en el que Helen Mirren aparece en pantalla, es un estudio de un talento sin parangón" (Claudia Puig: USA Today)
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"La película es al mismo tiempo un ardiente enfrentamiento matrimonial y un gélido debate político, una "Guerra y Paz" en versión doméstica (...) un drama histórico enormemente entretenido" (Lisa Schwarzbaum: Entertainment Weekly)
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"Película más interesante que conseguida (...) Hoffman nunca resta con su puesta en escena, montaje y utilización musical, pero es incapaz de sumar." (Javier Ocaña: Diario El País)
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"Hoffman (...) simplifica la situación, no sin elegancia. (...) Los actores son fabulosos (...) pero una vez expuestas sus inquietudes, la acción se detiene, suenan los violines y el espectador se adormece. (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (Federico Marín Bellón: Diario ABC)
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Extraido de Filmaffinity y 20 minutos.es /Cine

martes, 8 de junio de 2010

sábado, 15 de mayo de 2010

Tú tienes el reloj, yo tengo el tiempo


TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO.
Entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID,


No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo-

¡Qué turbante tan hermoso...!
- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo...
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...
- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
- ¿Por qué?
- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- ¿Cuántos son?
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿A qué se dedican?
-
Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...-

¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...
- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...
- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
-
Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...-
¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
-
Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.- Sí...

- ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.
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Moussa Ag Assarid, es el mayor de trece hermanos de una familia nómada de tuaregs. Nació al norte de Mali hacia 1975 y en 1999 se trasladó a Francia para estudiar. Es autor de En el desierto no hay atascos, donde describe su fascinación y perplejidad ante el mundo occidental. Toda una reflexión sobre la “sociedad del bienestar” (¿…?), desde la perspectiva de unos ojos totalmente ajenos a nuestro cotidiano, particular y cada vez más y más discutible modo de vida ó “modo de sinvivir…”

martes, 11 de mayo de 2010

Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!


Solo por cambiar la cara, por saber si estáis ahí, por deciros que estoy aquí, que me ha cundido mucho y leido mucho, mucho, mucho, que os echo de menos, que se me ha roto mi rutina y para mi rutina es muy importante, así que como no me da más tiempo porqué estoy de estrangis, solo os puedo saludar y esperar que mañana se den mejores circunstancias y podamos retomar nuestra rutina.
Atentamente una que os quiere.

lunes, 26 de abril de 2010

Propuesta o algo así

http://www.relatscurts.tmb.cat/aspx/es-ES/relat_view.aspx?sid=6699. Este enlace lleva a la página de Transports metropolitans de Barcelona, es un concurso de relatos cortos que deben tener relación con los susodichos transportes, si en el buscador ponéis "Catipan" leeréis uno que ha presentado mi consorte, no lleva mala puntuación, tiene más estrellítas que muchos otros.



jueves, 22 de abril de 2010

Articulo de El pais semanal

alidad literaria. Número de lectores. Premios. Complicado trinomio que muy raras veces reúne un libro. El Booker Perdido trata de corregir viejos errores y acercar la buena literatura al mayor número de gente. Aspiran a él seis grandes obras de 1970, a las que una injusticia burocrática negó su sitio en la historia. El jurado son los lectores.

En qué se diferencian las dos listas de escritores que figuran en la parte inferior derecha de esta página?

Escritores que, además de hacer gran literatura, venden millones de ejemplares, como García Márquez o Naguib Mahfuz, hay muy pocos

Un jurado ha seleccionado seis obras finalistas. Ahora el fallo no depende de ningún experto, sino del verdadero protagonista: el lector

Este año surgió la idea de efectuar una convocatoria especial para las novelas que jamás pudieron presentarse

La respuesta (muchos de ustedes habrán caído en la cuenta) es que los escritores que aparecen en la primera lista obtuvieron el Premio Nobel de Literatura y los que aparecen en la segunda no. Hay una diferencia adicional: la nómina de autores que fueron galardonados con el Nobel incluye a varios escritores mediocres, mientras que la otra está formada exclusivamente por escritores cuyo talento es incuestionable.

¿Cómo actúa el paso del tiempo sobre la valoración de las obras literarias? ¿Quién está destinado a caer en el olvido? En 1904, estando aún vivo Benito Pérez Galdós, uno de los mejores novelistas que jamás ha dado España, el premio recayó en José Echegaray. El juicio de nuestros contemporáneos no es siempre equilibrado, pero el misterio de la gran literatura estriba en que, aunque sus obras no siempre resulten accesibles, no hay mejor cronista de la condición humana que un gran escritor. Las obras maestras de la literatura nos permiten entender mejor nuestro tiempo, la sociedad en la que vivimos, los conflictos que asolan nuestra existencia. Se diga lo que se diga, la gente sigue y seguirá leyendo, como demuestran los millones de ejemplares que venden los autores de best sellers, aunque lo que escriben Dan Brown, John Grisham, Stieg Larsson, Carlos Ruiz Zafón, o J. K. Rowling no es exactamente literatura. Escritores que, además de hacer gran literatura, venden millones de ejemplares, como García Márquez o Naguib Mahfuz, hay muy pocos. Lo logran porque, además de que su obra está rodeada de un aura de prestigio de la que los lectores se quieren contagiar, poseen el don de la accesibilidad, lo cual produce un milagro de comunicación en el que lo que se transmite es arte de verdad. Pero no siempre es así. Con autores como Robert Musil, Jorge Luis Borges, Thomas Mann o William Faulkner, la cosa cambia. Muchas de las cumbres de la literatura universal se lo ponen difícil al lector de a pie. Es una verdad incómoda, pero obras como el Ulises, La montaña mágica, La divina comedia o En busca del tiempo perdido tienen pocos lectores.

Todo esto suena un poco a elitismo, pero no lo es. En el fondo, la gran literatura aspira a ser democrática. Por eso resultan gratificantes iniciativas como la convocatoria del Booker Perdido, cuyo objeto es acercar la buena literatura al mayor número de gente y rectificar una injusticia histórica. El Premio Booker, uno de los más prestigiosos del mundo anglosajón, se fundó en 1969. Entre sus ganadores figuran un buen número de premios Nobel, como V. S. Naipaul, Nadine Gordimer, William Golding y J. M. Coetzee, además de otros escritores de gran calibre, como Salman Rushdie, Michael Ondatjee, Margaret Atwood o John Banville.

La injusticia que se trata de reparar se cometió hace 40 años, con motivo de la segunda edición del premio. Como consecuencia de la modificación de las normas que regulaban la manera de presentarse al mismo, éste dejó de tener carácter retroactivo. La extraordinaria producción novelística publicada en 1970 en el mundo anglosajón quedó automáticamente fuera de competición. A nadie se le pasó por la cabeza hacer nada al respecto hasta que a principios de este año surgió la idea de efectuar una convocatoria especial para las novelas que jamás pudieron presentarse. A fin de establecer un vínculo más íntimo con las obras aspirantes al Booker Perdido, se constituyó un jurado cuyos miembros habían nacido el mismo año en que se produjo el vacío: 1970. Tras un largo proceso de selección que redujo el número de novelas candidatas a un total de 21 títulos, hace unas semanas se hizo pública la lista de las seis obras finalistas. He aquí su relación:

1. Ahora que vuelve a estar en boga el género histórico, resulta interesante rescatar a una de sus maestras absolutas: Mary Renault (1905-1983). Autora de narraciones más convencionales, su verdadera contribución a la literatura la constituyen sus novelas ambientadas en la Grecia clásica, entre las que destaca la trilogía que dedicó a la figura de Alejandro Magno. Pocos autores, hombres o mujeres, han examinado la homosexualidad masculina con más sagacidad que ella. La novela con que aspira al Booker Perdido, Fuego del cielo, es una invitación a tirar por la borda todos los prejuicios contra la novela histórica.

2. Nacida en Sidney en 1931, uno de los rasgos más llamativos de Shirley Hazzard es la increíble lentitud con que gesta sus novelas. Entre Tránsito de Venus, su mejor obra, y El gran incendio, su última novela, publicada cuando contaba 72 años de edad, transcurrieron 23 años. Muy amiga de Graham Greene, publicó un libro sobre él. Los críticos destacan la singular capacidad de Hazzard para adentrarse en el laberinto de las relaciones humanas. La bahía de Nápoles, obra con la que compite por el Booker Perdido, es una novela corta que aborda magistralmente el misterio de la atracción sexual.

3. Londinense de 85 años, Nina Bawden es autora de más de 40 libros. Conocida por sus libros para niños, algunos de sus títulos están considerados obras maestras. Sus novelas para adultos dan la sensación de estar escritas por otra persona. Finalista del premio dos veces, la novela con la que opta al Booker Perdido, titulada Árboles llenos de pájaros, es una dura historia de drogas, infidelidad y esquizofrenia que reconstruye con pasmosa lucidez el ambiente de Hampstead en los años sesenta.

4. El anglo-irlandés James G. Farrell (1935–1979) es autor de un brillante corpus novelístico en el que destaca su Trilogía del Imperio, sagaz análisis de la caída del poder colonial británico. En 1973 ganó el Booker con el segundo volumen de la trilogía, El sitio de Krishnapur, considerada una de las mejores novelas inglesas de su época. Opta al premio con Troubles, primer volumen de la trilogía. De prosa desnuda, salpicada de toques de humor negro, resulta imposible dejar de leerlo.

5. Sin duda, uno de los grandes nombres de la literatura británica de la segunda mitad del siglo XX, la escocesa Muriel Spark (1918-2006) obtuvo en vida toda suerte de premios, salvo el Booker, al que opta ahora por tercera vez. Dama de la Orden del Imperio Británico y, como Graham Greene, católica conversa, durante años el genial novelista le enviaba vino y dinero, poniendo a cambio una condición: que “jamás se le ocurriera rezar por él”. El asiento de la muerte, candidata al Booker Perdido, novela de apenas 100 páginas (distancia en la que nadie la supera), es una obra maestra disfrazada de thriller psicológico.

6. Al australiano Patrick White (1912-1990) le repugnaban la fama y los premios literarios, con excepción del Nobel, que le fue concedido en 1973. No acudió a recogerlo y destinó su dotación económica a la creación de una fundación literaria. Opta al premio con El vivisector, extraña novela semiautobiográfica, de prosa hiriente, en la que se refleja su pasión por la pintura. Por sus páginas desfila, entre otros artistas reales, su amigo Francis Bacon. El libro lleva a cabo una dolorosa vivisección de lo que significa entregar la vida a cualquier forma de pasión creadora.

La labor del jurado termina aquí. A partir de ahora, los lectores tienen la palabra. Para votar hay que entrar en la página web del premio. El título de la novela ganadora del Booker Perdido se dará a conocer el próximo 19 de mayo. La elección está resultando sumamente reñida, dada la calidad de las obras que compiten por el premio. Una breve incursión en la Red permite comprobar que hay un número considerable de personas que están leyendo las seis novelas con pasión efervescente. La situación, en todo caso, es insólita: se trata de poner al azar en su sitio, rectificando un error histórico, y aunque hablamos de gran literatura, el fallo no depende de ningún experto, sino del verdadero protagonista del pacto literario: el lector de a pie.

Escritores que han obtenido el Nobel de Literatura

1Rudyard Kipling, Thomas Mann, Elias Canetti, Isaac Bashevis Singer, Saul Bellow, Octavio Paz, Luigi Pirandello, Herman Hesse, Gabriela Mistral, William Faulkner, Pablo Neruda, Samuel Beckett, Albert Camus, José Echegaray, John Steinbeck, Juan Ramón Jiménez, Winston Churchill, Jacinto Benavente, Ernest Hemingway, Miguel Ángel Asturias, Jean-Paul Sartre, Camilo José Cela, Vicente Aleixandre.

Escritores que no han obtenido el Nobel de Literatura

2 Franz Kafka, León Tolstói, Benito Pérez Galdós, Henrik Ibsen, Rainer Maria Rilke, Émile Zola, Henry James, Marcel Proust, Virginia Woolf, James Joyce, Robert Musil, Mark Twain, Alberto Moravia, Graham Green, Giorgio Bassani, Simone de Beauvoir, Vladímir Nabokov, Italo Calvino, Jorge Luis Borges, Evelyn Waugh, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Philip Roth.


sábado, 17 de abril de 2010

Pasión


El grito (en noruego Skrik), es el título de varios cuadros del noruego Edvard Munch (1833-1944) . Todas las versiones del cuadro muestran una figura andrógina en primer plano, que simboliza a un hombre moderno en un momento de profunda angustia y desesperación existencial, como la mia cuando llego a estas páginas, veo y me pregunto:
¿Más potaje de viernes santo........?

viernes, 2 de abril de 2010

VIERNES DE PASION



Viernes Santo de pasión; viernes si, santo parece ser que también, de pasión, los he tenido más apasionantes. He salido..., al balcón, atraída por el ritmo tribal de los tambores, empezaban a pasar esas figuras idénticas unas tras otras, en ese momento tocaban la trompeta y todavía me estoy preguntando porqué sonaba "the answer is blowing in the wind" de Bob Dylan, ¿porqué? ¿quien habrá decidido que esa canción podría ser de semana santa?, a la par, juntos pero no revueltos, y esperando que pasara la procesión, un coche con cuatro magrebís con música árabe a tope que también estaba blowing in the wind. Los vecinos de enfrente corrían para no perderse ni una de las figuras idénticas que pasan una trás otra, lo comprendo, es apasionante, y si se pierden algo, se lo han perdido para siempre, porqué esto viene siendo como una performance, expresión artística única e irrepetible; ¡cómo somos las personas!. El sol me daba de pleno en el cogóte, me estaba calentando incluso demasiado, eso me ha hecho pensar en las miles o cientos de miles de personas que en ese momento estaban disfrutando del aperitivo en un chiringuito de la playa, no eres nadie si un viernes santo no lo haces, yo, no soy nadie. Cuantos en ese momento chiringuito, piensan que son hasta felices, sólo están disimulando sus infelicidades, bueno, pues disimulemos mientras podamos, yo, puedo poco.

La salida del día ha terminado, tenía que hacer el potaje de viernes santo, hay que respetar las costumbres y en tal dia como hoy no se come carne, sólo te hinchas de garbanzos con bacalao. La decepción ha venido cuando esperando que me pusieran una pelicula de romanos malísimos que
maltrataban a los judios, en su lugar han puesto una americanada totalmente laica. ¿Donde vamos a parar, a ver si al final este país también es laico?. Voy a tener que ir a la procesión del entierro, a falta de chiringuito....

martes, 30 de marzo de 2010

El personal entero de este hospital está bailando para aumentar laprevención del cancer de mama. Si consiguen 1.000.000 de "click" en elenlace de youtube, recibirán una gran donación para el tratamiento delcancer de mama de la compañía que fabrica los guantes rosas.

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viernes, 26 de marzo de 2010

El síndrome de...¿mio?


Sthendhal, durante un viaje que realizó por la Toscana, visitó Florencia y saliendo de la iglesia de la Sta. Croce sufrió un aturdimiento acompañado de palpitaciones y vértigo y sensación de ahogo, acababa de acuñar sin el saberlo el "Sindrome de Sthendal", síndrome que padecen millones de viajeros ante la sobredósis de belleza que Florencia emana.
Estoy leyendo "La balada del café triste" y creo que he descubierto un nuevo síndrome, se podría llamar como cada una de las personas que lo sienten, que lo gozan oque lo padecen, porqué afortunadamente no soy la única que ha claudicado ante esta sobredósis de belleza que casi me ha llevado al éxtasis,peroes una emoción tan íntima y solitaria que que en ese momento crees que eras la única persona en el mndo que eres capaz de sentirla. Todo esto me ha llevado a pensar (hoy me ha dado por pensar más dela cuenta) si esta emoción será comparable a la que pueda sentir un aficionado a los toros viendo una buena faena, o un futbolero, o a la mística religiosa y me lo pregunto porqué carezco de cualquiera de las tres. ¿Se tendrá que tener una sensibilidad especial para cada una de ellas? o ¿una misma persona, puede ser aficionado a los toros, con todo lo que ello implica, disfrutar de una jugada de fútbol, y de la balada del café triste?, y así puedo seguir con otras artes como la pintura, la danza o la música con las que si puedo sentir el mismo sindrome. Ay, Dios mío! en que berengenal me he metido,¿se me entiende?

martes, 23 de marzo de 2010

Si me quéreis : ¡ESCUCHARME!


Homenaje a Lola,
Y, sí, esto es un homenaje a Lola porque hoy, leyendo uno de los cuentos de la Carson, se me ha venido a la memoria la noche, llamémosla del biombo, cuando desde el fondo sur de su corazón, la misma Lola, nos increpó: “¡Me cagu’en dena! Pero, un momento, Aixó, ¿qué vol dir? ¿es que no aneu a dir res dels relatos?, ¿Ja está, ja s’acabat? ¿Ningú no té res a dir, perque no podeu negarme que tot el que conta ahí es com la vida misma? ¿Qué no vos a pasat un moment, no habeu vivit un instant de tot el que diu? Xé, pos ara si que estem bé, au! ¡M’en vaig a fer un cigarret, que açó no pot ser! S’haurá vist cosa igual …”
Y es que nuestra Lola es concreta, concisa y desde luego de carta cabal, no se suele explayar con sus impresiones, pero transmite como una sabiduría intuitiva, que en dos sensaciones, sin más adjetivos, te sitúa una emoción. En un vist i no vist, que diría ella te plantea el grueso del dilema de un libro. Y esto viene al hilo de que, esta tarde, leyendo el relato de Carson McCullers, Madame Zilensky y el rey de Finlandia, he pensado en cuánta razón tenía… Me explico, o lo intento: El cuento, por si no lo recordáis ahora, trata de una profesora de piano, Madame Zilensky, una mentirosa compulsiva, que igual cuenta haber visto al rey de la república de Finlandia en una pastelería, que haber concebido sus hijos en amores delirantes y frenéticos con un francés, ó con un polaco que tocaba el flautín, como nos cuenta su safari en Africa, como... no sé cuántas cosas (vidas) más. Cuando la profesora de música es descubierta por su jefe, éste va directo a ella, sin dudarlo, convencido de su rectitud, a desenmascararla, a descubrirse conocedor de
sus quimeras, pero en el transcurso de la conversación flaquea, algo se le mueve en su no-razón y ya nada es del todo cierto, nada es del todo mentira, hasta el perro de los vecinos comienza a correr hacia atrás...
Yo, alguna de vosotras también, conocí una vez a un mentiroso compulsivo, alguien que te encajaba la mayor de las trolas entre pecho y espalda sin mover una pestaña y así una y otra y otra; No es que fuéramos unas ingenuas o incautas, sino que lo que hacía más creíble todo es que él no conseguía ninguna ventaja por ello y por esto nos resultaba del todo inverosímil que estuviera mintiendo otra vez, ¿para qué?, y así nos tragábamos una, otra y otra patraña. Nunca entendí el porqué de aquello salvo que sería algún desarreglo patológico, aunque no peligroso.
Al leer este cuento y recordar las palabras de Lola, que nos decía que todo lo que contaban a ella le había pasado aunque fuera un momento, pensé es verdad.
¿Quién como Madame Zilensky no se miente un poco, un poquito, cada día sólo para seguir viviendo? Yo sí, cuando huyendo de la rutina invento ilusiones, cuando lo que debería ser sólo una sonrisa lo estrujo para que sea carcajada, cuando pienso qué bien con aquello que al final acepto porque no puedo cambiar y así unas cuantas mentiras cada día. No llego a la compulsividad, no llego a la patología, no engaño a nadie, sólo cambio un trozo de ingenuidad por un guiño a la realidad, una mentirijillas a cambio de darle color a la vida y es que en “un mundo irreparablemente divido entre los que creen en el orden establecido por un metrónomo y los que prefieren tener fe en las más verdaderas de las mentiras” : yo perdí el metrónomo.

jueves, 11 de marzo de 2010

El biombo


El invierno estaba a punto de salir de cuentas, estaba hinchado y pesado y en su afán de parir la primavera, rompía aguas y con cada contracción soltaba los últimos fríos. Así y todo la noche era igual de buena para celebrar la cena del trimestre, se había elegido el restaurante con la condición de que nos instalaran en un reservado puesto que éramos "un grupo de tal" y necesitábamos cierta intimidad para nuestros propósitos que no eran otros que, comentar, compartir, leer, el libro que llevábamos entre manos en esos momentos, y eso es raro y necesita de cierta intimidad. Bueno, pues con esas nos presentamos y ¡oh, surprise No hay reservado!, siempre hay categorías y había quien lo merecía más que nuestro "grupo de tal". Tras un momento de tensión y protestas y por iniciativa de la solícita camarera, apareció cargada con El biombo.
El biombo tenía carácter de biombo que para el que no lo sepa suelen ser bastante reservados y discretos, gustan de tapar lo que no se quiere que se vea y jamás irían a un plató a contar las intimidades de sus protegidos. Este, además venia decorado con escenas parisinas,- el arco de triunfo y la torre eiffel, que aprovecho para decir para mi que tienen un affaire-, eran lo que lo distinguía del resto de los biombos porqué sino serían todos iguales.
Allí impertérrito, y cual guardaespaldas (así lo sentía yo) nos separaba del resto de las mesas, aguantó la velada sin hacer comentarios a nuestros comentarios sin reírse, aunque a veces tuvo ganas, vamos sin rechistar, como debe ser.
La cena se alargaba demasiado, en absoluto por culpa nuestra, pero así fue. Sin que nadie se diera cuenta El biombo, nuestro biombo, ya no aguantaba más de pie y se iba poniendo pálido y le corrían sudores fríos par les champs elisées, así que, de repente se desmayó y cayó todo lo largo que era sobre la mesa de detrás, afortunadamente el destino quiso que ya estuviera vacía. Los gritos precedieron a un silencio que no era normal, nadie hizo el menor comentario ni se preocupó por el estado de nuestro protector,después de una pequeñisima algarabía fue retirado y no supimos cual fue su fín. Pobre biombo, se me ha quedado grabado a fuego, jamás podré olvidarlo y mostrar la gratitud que se merecía. Pensad un ratito en Él,¿a qué, ya se os habia olvidado? ¿alguien se dió cuenta de lo bonito que era, y de lo bien que cumplió su función?. Ingratas.

domingo, 7 de marzo de 2010

El destino de los deseos

Siempre me gustó Neruda. Siempre pensé cómo se sentiría esa mujer a la que dedicó 20 Poemas de amor y una canción desesperada. Cuando leo esos bellísimos poemas me quedo absorta y queriendo imaginar qué sentimientos no desataría en la mujer a la que iban destinados, qué sentiría aquélla al leer, o cuando le leyeran, tan penetrantes e intensas letras ensortijadas sólo para ella.
Siempre quise saber cómo era esa mujer, aunque también temía, un poco entrelineas, que la vana realidad no respondiera a toda la gallardía que desprenden las palabras de estos poemas y que más de un golpe de pusilanimidad hubiera detrás de ellas; por eso, el saber a quién iban dirigidas estaba dentro de esas cosas que prefieres más desear que obtener, pero el destino de los deseos sigue sus cauces y así me llega, sin querer-queriendo, la imagen de Albertina Azócar, la que subyugó a todas las musas en sí misma para que Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, Pablo Neruda, escribiera sus 20 poemas y acabara con una canción desesperada

...Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme en la tierra de tu alma,
y en la cruz de tus brazos! ...

Veo su foto y la veo bella y profunda y leo que Neruda conoció a Albertina Azócar en 1921 estudiando en un antiguo Instituto de Pedagogía ubicado en pleno corazón de Santiago y ahí comenzó una relación muy apasionada, llena de altos y bajos. Albertina era una mujer discreta e inteligente, estando Pablo Neruda como cónsul en Ceylán, en diciembre de 1929, le escribió desesperadamente a su amada: "me estoy cansando de la soledad, y si tú no vienes, trataré de casarme con alguna otra". Albertina Azócar jamás llegó y el poeta se casó con la holandesa María Antonieta Hagenaar.
Aquí empieza la pusilánime realidad, que para huir de un amor no resuelto cae en brazos de otro y de un matrimonio que duró dos años y concibió una hija, Malva Marina, que nació con hidrocefalia. Neruda se alejó de sus vidas para siempre en 1936, después de la separación, nunca parece ser quiso saber nada de esta niña, que falleció a los ocho años de edad. En torno a esta historia se han entrelazado muchas e inverosímiles leyendas y escrito libros queriendo vislumbrar qué significó para el poeta esta niña, nadie lo sabe, en su autobiografía no la nombra, se cuenta que al anochecer a veces alguien entraba al cementerio de Gouda, un poblado holandés, donde había sido enterrada la niña, y después de recorrer varias tumbas se paraba ante una lápida vieja, gris y abandonada por el tiempo, cubierta de malezas y azulejos blancos, en la que se lee: "Aquí descansa nuestra querida Malva Marina Reyes, nacida en Madrid el 18 de agosto de 1934 y fallecida en Gouda el 2 de marzo de 1943".

martes, 2 de marzo de 2010

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jueves, 25 de febrero de 2010

CARSON McCULLERS

Lula Carson Smith, es el nombre de pila de la escritora que estamos conociendo ahora.
Novelista, cuentista y dramaturga. Nacio en Giorgia en 1917. Su inicio estuvo marcado por la enfermedad de la infancia mal curada y por el marimonio con James R. McCullers, que fue a la vez la relacion mas solidaria y destructiva en la vida de la escritora.
Ambos tuvieron dificultades compartidas; el acoholismo, la ambivalencia sexual y tensiones generadas por la envidia de el hacia ella.
A los 50 años de edad, Carson murio a causa de un ataque, no sin antes expresar su autobiografia "ILUMINACION Y FULGOR NOCTURNO" donde declaraba " Pienso que es importante que las futuras generaciones de estudiantes sepan por que escribi ciertas cosas; pero a mi tambien me importa saberlo"

VIDEO CON IMAGENES Y MUSICA SOBRE LA ESCRITORA

http://www.youtube.com/watch?v=eKxMUuvyQQo

Crónica de ayer


A petición de The cat y como obediente que soy, me voy a atrever una vez más a resumir, reseñar, sintetizar o al menos intentarlo, la reunión de ayer.
Hubo casi pleno de no haber sido por tu no asistencia, y me dirijo a tí porqué para ti es en exclusiva este crónica (las demás ya se la saben). A pesar de, dietas exigentes y dominantes, coxis destrozados exigentes y dominantes, sobrinitos malisimos exigentes y dominantes, llegadas escalonadas y resumiendo contra viento y marea una vez más hubo tertulia. Productiva, muy productiva, rematamos "La casa de los 7 tejados" consenso total, aplausos generalizados, sorpresa muy agradable, empezamos con Carson McCullers, La camarera enana trajo los deberes hechos y nos introdujo en el mundo de personajes que hablan de soledad, abandono, muchos de ellos tullidos físicos y sociales que reflejan la personalidad atormentada de esta escritora. En general, y para mi sorpresa no acaban de gustar estos cuentos que a mi me transmiten un torrente de sentimientos y sentires que creo yo no pretenden contar una historia de principio a fin, sino precisamente esos sentimientos tan dificiles de expresar como, la soledad o el abandono que antes mencionaba, y que creo que los plasma magistralmente. Espero que cambie la opinión y en la próxima reunión me den la razón, a ver tu que piensas.

P.D. lo de la foto es una probeta.

martes, 23 de febrero de 2010

En tanto dure la sequia.....


"Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, porque también son serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa...Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan.... Herederas de la "revolución sexual" de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja.Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar. Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo.
¿Por qué una mujer de más de 40, y también 50, nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte.... "Qué estás pensando?" No le interesa lo que estás pensando. Ella no da vueltas alrededor tuyo, esperando. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere. Son muy pocas las mujeres de más de 40, y también 50, a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40, y también 50, tiene cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos". Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. Las mujeres de más de 40, y también 50, son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. A una mejuer de más de 40, o 50, no necesitas confesarle tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40, y también 50, y por múltiples razones.
Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40, o 50, inteligente, bien vestida y sexy hay un hombre con casi o más de 50....pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.
Señoras..... les pido perdón por ello......."
Palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano. (Si queréis saber más sobre este autor>> en la Wiki) Las cuelgo aquí, sus palabras, por aquello que de momento, hasta que haya tiempo o cosas que decir nos vaya cambiando la vista y de paso regalándonos los oidos, que tampoco está mal ¿O no?

martes, 16 de febrero de 2010

Apoteósico


Voy a ser breve, el tiempo apremia. Final del libro apoteósico donde los haya, sublime diria yo. Dicho esto, digo también que él fin de este escueto artículo es cambiar el aspecto triste de este blog, la contribución es poca, pero en vista del resto es mayúscula. Le voy a poner nombre al libro por si alguien se despista, "La casa de los siete tejados", el autor, Nathaniel Hawthorne.