martes, 26 de abril de 2011


Por si acaso alguien se deja caer por aquí, aviso de que mañana habrá entrega de "Padres e hijos" y de que su precio es de 9,00 euros. El señor de la imagen es Ivan Turgueniev.

domingo, 17 de abril de 2011

Los menguados

Historia de mi propia cosecha, platanda cultivada y cosechada en una ociosa tarde de domingo.
Los hombres de aquel lugar eran menudos, muy menudos tanto que a la pobre se le deslizaban entre los dedos en cuanto los manipulaba con sus grandes manos. Había intentado distintos métodos de retención pero hasta el momento ninguno había sido efectivo. Era urgente que encontrara el remedio de lo contrario llegaría la fecha y seguiría sin conseguir el hombrecito de sus sueños. Las demás ya habían conseguido su trofeíto pero por nada del mundo iban a compartir el secreto de su éxito, la que consiguiera el macho más diminuto y a la vez con más detalles en su fisonomía sería la ganadora y sólo ella la poseedora de la fórmula.
Aquella noche era imposible conciliar el sueño, en su cabeza solo rondaba una idea y hasta que no amaneciera no podía ejecutarla. Tenía 8 frascos sobre la cómoda, en cada uno de ellos descansaba extenuado un hombrecito a la espera de que Tristana consiguiera mantener a uno de ellos con sus manos sin estropearlo y en perfecto estado de funcionamiento. Había uno que tenia especial interés en que ella lograra el objetivo y estaba dispuesto a colaborar, Tristana no lo había considerado como firme candidato y no lo había intentado con él pero esa noche al verlo con sus ojos abiertos de par en par mirándola extasiado supo que iba a ser el elegido en cuanto el sol entrara por la ventana, sin sol se ponían mustios y blanditos y era todavía más difícil sostenerlos.
Se levantó en cuanto despuntó el primer rayo, sin atolondrarse preparó un abundante desayuno, no volvería probar bocado mientras no tuviera su triunfito, después dedicó un buen rato a recortar y limar sus uñas, el más leve rasguño echaría a perder todo el trabajo. Por su parte el hombrecito, que desde ahora llamaremos Elinteresado, también estaba a su manera preparándose para facilitarle la tarea.
Elinteresado poseía una larga cabellera recogida a modo de turbante, los dos de una manera casi telepática habian llegado a la misma conclusión, su melena iba a servir como cordón umbilical para unirlos el tiempo necesario para pasar la prueba. Al mismo tiempo que Tristana giraba la tapa del frasco, Elinteresado hacia los mismo con su pelo, una preciosa melenita negra y brillante se iba amontonando sobre el cristal, cualquiera que hubiera estado en el mismo cuarto habría podido palpar la excitación.
Unas pinzas aparecieron por la abertura del bote, grandísimas para Elinteresado, de microcirugía para Tristana. Con gran precisión y cuidado, Tristana presionó las pinzas que atraparon el pelo, poco a poco ambos notaban como él se iba elevando milímetro a milímetro, el cristal del fondo cada vez se alejaba más de sus pies. Para los dos pasó una eternidad hasta que todo su cuerpecito estaba fuera, delicadamente lo posó sobre la cómoda, el siguiente paso era el definitivo para que la operación fuera una éxito. En perfecta sincronía y como si sus mentes fueran una, Elinteresado comenzó a desatar la cuerda que sujetaba sus pantalones, Tristana la recogió y sin temblarle el pulso y manipulando de nuevo las pinzas la sujetó al pelo con fuerza y la anudó a la vez a la cadena que colgaba de su cuello. ¡Al fin, tenía su pequeño trofeo! Era increíble que además fuera la figurita más delicada y perfecta que hubiera visto mujer alguna, seguro que lo conseguía. No había visto los de las demás, todas los guardaban con celo, pero se iban a quedar boquiabiertas y descorazonadas.
Llegó el gran día, las mujeres iban llegando al recinto, nerviosas, apenas se dirigían la palabra, llegado el momento todas iban descubriendo sus valiosos colgantes, cuando Elinteresado quedó al descubierto un murmullo inundó el hasta ahora silencioso edificio. Su melena azabache refulgía esplendorosa y una emoción colectiva embargó a todo el mundo, las lágrimas brotaban espontáneas de los ojos que admiraban tal belleza.
Si, ganaron ellos, Tristana y Elinteresado iban a poseer el codiciada fórmula, por fín unos de los menguados podría recuperar su tamaño original, y el mundo empezaría otra vez de nuevo, el experimento que hizo que los hombres menguaran no funcionó como se esperaba, definitivamente era mucho mejor que hombres y mujeres fueran iguales, iguales en su grandeza y en su menudencia. Tristana y Elinteresado fueron felices y comieron perdices y a mi no me dieron porqué no quisieron.
Colorín colorado este cuento se ha acabado.

jueves, 31 de marzo de 2011

Tú, yo y nosotros.

Tú, yo y nosotros.

31 Marzo 2011

-I-

No soy la rosa,

efímera y bella.

No soy su color,

ardiente y cambiante.



No soy la espina,

pequeña arrogante.

No soy el rocío,

espejo del mundo.


No soy la rosa,

soy el ojo que la observa.


No soy el ave,

falsa libertad eterna.

No soy sus alas,

amantes del viento.


No soy las garras,

que sueñan sangre.

No soy su canto,

desafiante incógnita.


No soy el ave,

soy la pluma que la escribe.


No soy el viento,

soy el rostro que recibe la brisa.


No soy el ave,

no soy la rosa,

no soy el viento.


¿Quién eres?

Soy el grafito de mi lápiz

-Y no lo soy-


¿Qué eres?

Soy las palabras que quedan.

-Y no las soy-


-II-

Tú eres la rosa,

la falsa inocente.

Tú eres la fiereza,

punzante, de las espinas.


Al rojo ardiente,

la pasión le robas.

Rocío tus ojos,

bello espejismo negro.


-Tú eres la rosa,

bandera de pétalos-


Tú eres el ave,

inalcanzable sueño.

Eres las alas,

y alas repartes.


Eres las garras,

acero inmisericorde.

En el canto me envuelves,

y de el respiro.


-Tú eres el ave,

corazón rápido y salvaje-


Tú eres el viento,

y a veces me susurras en ráfagas.


¿Quién eres?

Tú eres la rosa,

Tú eres el ave,

Tú eres el viento.

-Y no lo eres-


-III-

Y nosotros,

deseo y amargura,

corazón y fauces,

silencio a gritos,

ciegos, locos y mudos…


¿Qué somos?

Lo somos todo,

aún sin ser nada.


-Aún sin saber quienes somos-

-Porque tú y yo, somos nosotros-


Violeta.

lunes, 14 de marzo de 2011

LAS ARENAS "TEMBLONAS"

Mi espiritu decayo mas y mas a medida que meditaba en esas cosas....y la vista de la pequeña y solitaria bahia, cuando alce los ojos para despertarme del todo, sirvio tan solo para aumentar mi desazon.
las ultimas luces del crepusculo se diluian, y a todo lo largo del paisaje se extendia una calma terriblemente silenciosa. El jadeo del mar, junto al banco de arena, fuera de la bahia era un rumor ahogado. El mar interior se perdia en la sombra, sin que el mas leve soplo de viento agitase su superficie. Asquerosos montones de limo de una tonalidad blancuzco-amarillenta sobrenadaban en las aguas muertas. Fango y espuma brillaban debilmente en ciertos lugares,
alli donde la luz lograba darles alcance aun, entre los dos grandes cabos rocosos que avanzaban mar adentro: uno hacia el Norte y el otro hacia el Sur. Era esa la hora del cambio de la marea, y mientras me hallaba aun aguardando alli, pude observar como la vasta y morena superficie de las arenas movedizas empezaba a ahuecarse y temblequear.......unica cosa dotada de movimiento en ese sitio tan horrendo.

sábado, 26 de febrero de 2011


INSTANTES   de Jorge Luís Borges


Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto.
Me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido.
De hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos.
Haría más viajes.
Contemplaría más atardeceres.
Subiría más montañas.
Nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido.
Comería más helados y menos habas.
Tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió
sensata y prolíficamente cada minuto de su vida.
Claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás,
trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida.
Sólo de momentos, no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iba a ninguna parte
sin un termómetro, una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas.
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo
a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita.
Contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños.
Si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

domingo, 13 de febrero de 2011

¡Los piratas!


La divisamos desde lejos, ansiosos por volverla a ver, y ahí esta, magnífica nuestra vieja casita, donde pasamos nuestra infancia.
Igual que siempre, nuestro pequeño rincón con vistas al pasado.
Al llegar, no nos veo con 20 años, nos veo correteando hasta la puerta como cuando apenas sabíamos andar, no veo tampoco la caseta vieja, rodeada de maleza, veo el imponente castillo que veíamos entonces.
Y al entrar por la puerta se disparan los recueros…
Tres niños cogidos de la mano, armados con palos, salían en busca de la aventura, y el mundo se difuminaba.
Los piratas nos atacaban, los muy maleantes, pero nosotros éramos más listos, lo teníamos todo preparado y nos defendíamos con piedras desde nuestra pequeña fortaleza fabricada con cañas. Claramente sus cañones no tenían nada que hacer contra nuestras piedras.
¡Y aquel montículo de allá! Nuestra isla desierta. Ahora apenas si cabemos los dos en ella, pero antes… Antes era una isla inmensa, donde no llegaban los barcos ni los aviones, y sobre todas las cosas, no llegaban los mayores.
Nosotros teníamos nuestra propia casa ultrasecreta, hecha con cajones, donde tramábamos nuestros planes ultra secretos, protegidos por la tela que nos servía de tejado y que era obviamente infranqueable. Allí, bien apiñados para que no se saliera ningún pie, nos pasábamos las horas contando nuestras proezas, y es que ya se sabe que no existe mayor logro que el de conseguir llegar a la cima de nuestra montaña en primer lugar.
Para comer, teníamos nuestras exquisitas tartas de barro al toque de piedra, y éramos también unos duros negociantes, que vendíamos pulseras a cien pesetas cada una y que al poco tiempo desaparecían misteriosamente de las muñecas de los compradores, que alegaban insistentemente que unas pulseras tan bonitas no podían llevarse todos los días, claro, porque podían estropearse.
Sentados ahora al pie de la montaña, que ya no está, fumando dos cigarros, nos volvemos a sentir tan pequeños…
Nos vemos vestidos con nuestros viejos chándales, armados con cuerdas que luego nunca usábamos pero que como exploradores, teníamos el deber moral de llevar encima por si alguien (generalmente yo) resbalaba por la empinada pendiente.
Y el rescate era épico, consistía en mi hermana dándome la mano, mientras mi primo se reía o en el caso contario la mano de mi primo y de fondo las risas de mi hermana, mientras la cuerda seguía atada en mi pantalón, totalmente eficaz.
Y sobre todas las cosas, éramos felices.
Pienso mientras acabamos los cigarros, si alguna vez seré tan feliz como entonces, esa felicidad que no se nota hasta que se va, me intriga saber en que momento las montañas fueron montañas, y los montículos simples marañas de tierra.
Las colillas caen al suelo, es hora de volver adentro, a casa.
Ya no somos exploradores ni piratas, ni pippy lansgstrump ni tintín ni el club de los cinco, no se que somos o que seremos, pero me queda el consuelo de saber lo que fuimos.
Y la enorme sonrisa que se dibuja en mi cara cuando veo a mis primas jugando con barro, o jugando “al viejo loco” mientras intentan rescatar al misterioso Jose Luis…
Volveremos el domingo que viene, no vaya a ser que algún pirata anacrónico ose invadir nuestra pequeña isla, aislada del tiempo.

jueves, 3 de febrero de 2011

¿Y cuál es el próximo?

Para las que aún tienen dudas, ahí va un pequeño resumen

Los trenes de pound
Cuando VM va a recoger su billete de tren a Hss, el taquillero se empeña en cambiarle el destino hacia Br con estancia en el famoso hotel Risman Pound. Ya en su casa, se estremece al encender la televisión: «Al menos treinta personas podrían haber perdido la vida en un trágico accidente ferroviario en las inmediaciones de Br.» Aquello no podía ser una coincidencia, y VM se ve inmerso en una larga serie de peripecias y aventuras en su búsqueda de la verdad.

Sobre su autor:

VICENTE MARCO (Valencia 1966) ha obtenido más de una treintena de galardones literarios, especialmente de relato corto, genero que cultiva desde niño. Entre otros, sus obras El hilo rojo, Los Edificios del General, El cerco o Un sobre para Rández, le valieron los premios Alberto Lista, Villa de Mazarrón, Julio Cortázar y Miguel de Unamuno. En todos cultiva un estilo propio donde se superponen lo real e imaginario. Hasta ahora había publicado la novela, Murmullos (1999), Premio Ayuntamiento Olula del Río y Comisión Cultura Alto Almanzora. LOS TRENES DE POUND lo consagran como uno de los novelistas incipientes más prometedores del país.

En próximas entregas:
  • "La piedra lunar" de Wilkie Collins
  • "Lolita" de Vladimir Navokov
  • "Tiempo de silencio" de Luís Martín-Santos
  • "Rojo y Negro" de Stendhal

De momento la cosa parece que promete....

viernes, 7 de enero de 2011

Utopías mojadas.


per a tu mama!


El invierno llora diamantes efímeros, danzantes, en el aire cargado de vicios y feroces utopías que forman charcos de esperanza en las aceras. Mientras el hambre de sueños empapa las almohadas, los pájaros vuelan arrastrando nubes de silencio que flotaban entre nosotros, que ya se ha ido, que ya no están, pues las palabras dulces se alzaron entre las murallas de orgullo y ceguera. Ahora el camino allanado con caricias, que nunca fue tan difícil de recorrer, y precisamente por eso se hace un atado al hombro esculpido en matices de oro y tristeza y empieza paso tras paso el añorado regreso, vuelta a casa, la sutil distancia. Alza mi mano una sábana cálida, nuestra bandera, es de arena nuestro castillo y la locura, que siempre nos acompaña, vendrá con nosotros vestida de fiesta con sus mil caras centelleantes de alegría. Son sólo unos minutos tal vez, una utopía cogida del suelo, quien sabe cuando volverán las tormentas a empañarnos los ojos y a nublarnos las mentes. De momento somos niños chicos haciendo promesas de barro, con las manos manchadas de tierra, cuentos de plata con ornamentos, burla a las aves y al mal tiempo. Pronto alzaré el vuelo, cuando me encuentre con la desafiante mirada de la noche, reflejada en mis ojos negros, negro sobre negro, lienzo oscuro sobre el que pintaremos dos sonrisas traviesas.


Violeta 2011.

miércoles, 5 de enero de 2011

jueves, 16 de diciembre de 2010

La Piesdorados


Este semana, gracias a las precisas indicaciones de Carmen, -tiene vocación de erudita- y a sus intentos ¿vanos? de espolearnos, he reiniciado la lectura del libro, La ciudad y los perros con nuevos bríos y nuevas expectativas... Y hablando de expectativas quiero deciros que tengo la sensación de que con algunos libros, como este por ejemplo en que las reuniones languidecen, se mustian y pensandopensando se me ocurre que un libro como este merece la pena.
¿Por qué? Yo creo que un libro como este, sin estructura convencional, diría que con una estructura que nos propone saltos en el tiempo, en el espacio, en los personajes narrantes, con varias voces narradoras, tan coral y que sin embargo es capaz de, como mínimo, dejarse leer, merece la pena porque creo que es una novela que propone una búsqueda narrativa diferente y que analiza estadíos diferentes de la narracíón/novela, un experimento válido, bajo mi punto de vista que no nos debe dejar indiferentes, que no nos debe desenimar. Creo que debemos ponernos a ello, vale la pena, y es, posiblemente, el alimento del que hablaba el poeta Lorca.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Sobras de afecto y amistad


POEMA



Mi vida parece sin misterio y monótona

a quienes me ven de paso a la oficina

en las mañanas apuradas.

La verdad es muy distinta.

Cada noche debo salir a pelear

contra un espíritu malvado

que, valiéndose de disfraces
-perro, grillo, nube,
lluvia, vago, ladrón-
trata de infiltrarse en la ciudad

para estropear la vida humana

sembrando la discordia.

A pesar de sus disfraces yo

siempre lo descubro

y lo espanto.

Nunca ha conseguido engañarme

ni vencerme.

Gracias a mí, en esta ciudad

todavía es posible la felicidad.

Pero los combates nocturnos me

dejan exhausta y magullada.

En pago de mis refriegas contra el enemigo,

les pido unas sobras de afecto y amistad.


Mario Vargas Llosa

Nueva York, noviembre de 2001




http://www.youtube.com/watch?v=j9lL4MVuWmw


sábado, 20 de noviembre de 2010


FABRICANDO RECUERDOS

Cómo me pesa el lastre de tu recuerdo, aún clavándose en mi alma como un aguijón maldito que va dejando cerco y marca, camino de hormigas en mi pecho.

Cómo me duele ver las miles de ramificaciones en las que el dolor se convierte, como las miles de espinas que las rosas llevan, aclamando su fiereza, las mismas rosas que rodean tu tumba, que me llama esperando que derroche lágrimas donde otros rostros anónimos derramaron las suyas.

Cómo me quema saber que viviste muriendo y aún así las manos las tenías agarradas a las faldas de la misma vida que te soltó en el ultimo instante dejándonos a solas con tus recuerdos, algunos de ellos enclaustrados en una cajita azul que cierta personita lleva siempre consigo, como el mayor de sus tesoros.

Debo dejar que el tiempo convierta en sonrisa lo que ahora es tristeza, que vuelva a colocar las piezas del puzzle que forma tú cara, humilde diosa de la guerra.

Sin escucharte realmente, te escucharé reír, y sin verte, te veré venir, con tu vieja silla de ruedas, que ya acumula polvo, comentando lo mal que te han dejado el pelo.

Adiós de corazón, de los que nos quedamos abajo, con todo nuestro pesar por tu falta, con todo nuestro alivio por tu descanso, con una huella imborrable de lo que fuiste y serás, huellas que al caminar dejamos en la arena y que ya el viento barre.

Estés donde estés, seas lo que seas, polvo y ceniza, reconocerás la piña en la que nos hemos convertido desde allí donde nos observas, au revoir.


Amb tota la meua estima, Violeta.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Mi pequeño homenaje



"...Debo fingir que hay otros. Es mentira. Sólo


eres tú.


Tú, mi desventura y mi ventura, inagotable y


pura..."
.
.
.
.
.
.
.
AUSENCIA
.
Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tú espejo:
cada mañana habré de reconstituirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nichos de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas;
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
.
Jorge Luis Borges





viernes, 12 de noviembre de 2010

Tu voz


Tu voz suena en mi cabeza sin cesar, a veces cantarina, a veces socarrona, otras triste, alegre, con toda tu fuerza, con toda tu debilidad, y no hay manera que salga de ahí, tampoco quiero, al contrario, me recreo, me sonrío y me entristezco y me alegro y lloro y siento repasando la parcelita que me ha tocado de tu vida que es lo que me va a quedar para siempre y contigo se ha ido lo que te tocó de la mía.
Gracias

martes, 26 de octubre de 2010

QUE DIFIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIICIL!!!

Míralo, con esa cara de "yo no he sido". O yo estoy muy mal, o me tendréis que dar la razón de que es uno de los retos más difíciles que nos hemos puesto. A quien corresponda, necesito una buena introducción o buen machete para entrar en esta selva.

viernes, 15 de octubre de 2010

¿De qué autor te declaras fan incondicional?


Mi planteamiento es el siguiente, de todos los escritores que hemos leído hasta el momento, ¿de quién os declararías fan absoluto?

Esto viene a colación porque estoy leyendo “Mientras agonizo” de W. Faulkner y me parece magistral. Todo lo que hemos leído de él me ha gustado muchísimo, así que yo me declaro fan de FAULKNER.
Me gustaría dejaros una pequeña muestra, que quizá sacada de contexto no os parezca tan genial como me lo ha parecido a mí.
Se trata de una madre de familia que acaba de fallecer:
“…Y a la mañana siguiente lo encontraron tumbado en el suelo en camisa, dormido como un buey muerto, y la tapa de la caja llena de agujeros y el berbiquí nuevo de Cash roto en el último de ellos. Cuando levantaron la caja descubrieron que dos de los taladros le habían agujereado la cara.
Si esto es un castigo de Dios, no es justo. Porque el señor tiene cosas mejores que hacer. A la fuerza tiene que tenerlas. […..]No hay derecho. Que me condene si lo hay. Porque que El dijera: Dejad que los niños se acerquen a Mí, no lo arregla tampoco.”

¿No os recuerda mucho a Flannery O’Connor? De la cual también soy fan…

Tengo que decir que también me han gustado la mayoría de rusos, pero sólo hemos leído un libro de cada uno y por tanto no creo que tenga suficientes argumentos para declararme fan de alguno, aunque Dovstoiesky tendría todas las papeletas.

Bueno, a ver si os decidís por alguno!!!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Miércoles 15 // 20 h entrega de libros



Título: Verano

Autor: J.M. Coetzee

Editorial: Mondadori

Páginas: 272

Precio: 18,90 euros - 5% = 18,00 €

martes, 7 de septiembre de 2010

BLA, BLA, BLA



Hablar por hablar:

1. ¿Por qué las gaseosas tienen jugo artificial de limón y los detergentes jugo natural de limón?
2. ¿Por qué Tarzán estaba siempre afeitado?

3. ¿Por qué los Picapiedras festejaban Navidad si vivían en una época antes de Cristo?

4. ¿Por qué los filmes de batallas espaciales tienen explosiones tan ruidosas, si el sonido no se propaga en el vacío?

5. ¿Si los hombres son todos iguales, por que las mujeres eligen tanto?

6.. ¿Por qué las mujeres abren la boca cuando se maquillan los ojos?

7. ¿Cómo se escribe el cero en números romanos?

9. Cuándo inventaron el reloj, ¿como sabían que hora era, para poder calibrarlo?

10. ¿Por qué hay gente que despierta a otros para preguntar si estaban durmiendo?

11. ¿Cómo puedo saber cuántas vidas le quedan a mi gato?

12. ¿Por qué las cosas siempre se encuentran en el último lugar donde se las busca?

14.. ¿Dónde está la otra mitad del Medio Oriente?

15. ¿No es algo poco tranquilizante que los médicos se refieran a sus trabajos como 'prácticas'?

16. ¿Por qué utilizan agujas esterilizadas para dar una inyección letal?

17. ¿Qué hay que hacer si uno ve un animal en peligro de extinción comiendo una planta en peligro de extinción?

18. ¿Adónde van los trabajadores del campo cuando, cansados de su trabajo, deciden 'alejarse de todo'?

19. ¿Por qué los cementerios tienen los muros tan altos, si los que están dentro no pueden salir y los que están afuera no quieren entrar?

20. ¿Por qué 'separado' se escribe todo junto y 'todo junto' se escribe separado?

21. ¿Por qué en 'el día del trabajo' nadie trabaja?

22. Si la lana se encoge al mojarse... ¿por qué las ovejas no encogen cuando llueve?

23. Se dice que solo diez personas en todo el mundo entendían a Einstein. Si nadie me entiende a mi, ¿soy un genio?

24. Si nada se pega al teflón... ¿cómo pegan el teflón a la sartén?

25. Si una tostada cae siempre del lado untado y un gato cae siempre sobre sus patas... ¿qué pasaría si atamos la tostada en la espalda del gato?

26. Si la caja negra de los aviones es indestructible... ¿por qué no harán todo el avión de ese mismo material?

Y MÁS..... PREGUNTAS QUE LA CIENCIA NO PUEDE RESPONDER...

-Un parto en una calle... ¿es alumbrado público?

- Si quiero comprar un boomerang nuevo, ¿cómo hago para deshacerme del viejo?

- Si el congelador de una heladera se encuentra a no más de 10 grados bajo cero, y en la Antártida en un invierno muy frío la temperatura ambiente llega a 50 grados bajo cero. ¿No podrían calentarse las personas entrando a los congeladores?

- ¿Por qué no hay comida para gatos 'con sabor a ratón'?

- ¿Hasta dónde se lavan la cara los pelados?

- ¿Por qué apretamos más fuerte los botones del control remoto cuando tiene poca batería?

- El mundo es redondo y lo llamamos planeta. Si fuese plano... ¿lo llamaríamos redondeta?

- Si un abogado enloquece... ¿pierde el juicio?

miércoles, 25 de agosto de 2010


“Mi novela, como todo lo que escribo –decía la norteamericana Flannery O Connor – no obedece a un plan, y debo escribir para descubrir lo que estoy haciendo. Como la vieja dama del cuento, no sé bien lo que pienso hasta que no lo tengo escrito delante de mis ojos”.

Esto decía la Flannery de sí misma y su escritura y yo con ella tengo la sensación de cualquier melocotonero de mercadillo : “Que me lu quitan de lah manoh” y es que la leo, me deleito, me pierdo, me encuentro y cuando acabo, con uno de esos finales que ella te planta al asalto, pienso. invariablemente, que, muy a pesar mío, otra vez, se me ha ido de las manos y que eso que acabo de leer tiene mucho más de lo que yo llego a atisbar, a entrelinear.
No me importa mucho, salvo por la desazón que me produce mi evidenciada ignorancia, pero como decía no me importan mucho los melocotones que pierdo a cambio de los que llego a saborear a lo largo de todo el relato y es que tiene una prosa admirable, que describe la realidad de una manera vívida, que poco falta para sentir hasta los aromas de lo relatado y ello en toda su crudeza, sin sugerir un mínimo de sentimentalismo o piedad hacia los personajes o hacia los lectores a los que nos enfrenta a una “humanidad” brutal: El ser humano en su vertiente más desesperanzada, en un enfrentamiento continuo entre personas, contra sí y contra el resto, en el cual surge y vence lo más lamentable de lo humano, dejando un atormentado sinsabor ante tanta inclemencia.
Resultan la mayoría de relatos duros de leer, quizás por lo enojoso de enfrentarnos a la crueldad tosca y natural del ser humano en su lucha por sobrevivir, indiferente a la compasión y a la sensibleria cuando el medio resulta hostil, cuando toda la sapiencia no es suficiente para subsistir.
Dicen por ahí que Flannery O’Connor es católica. Me sorprendo que se pueda aseverar así tan categóricamente, pues yo no diría que es atea, pero de ahí a hablar de catolicismo, precisamente, con lo que esto implica de disciplina, de moverse dentro de los márgenes de la doctrina (de adoctrinamiento) cristiano, pues creo que no, a no ser que hablemos de “catolicismo sureño” que eleve a grotesco el catolicismo como tal. Más bien me quedo con lo que la propia autora dice: “Mis lectores son la gente que cree que Dios está muerto. Al menos ésa es la gente para la que soy consciente que escribo”. Más que escritora católica, me parece a mí esta mujer una especie de precursora de la teología de la liberación, porque siempre, y no veladamente, crítica las pautas dogmáticas, a las personas de la religión, curas y pastores, que no saben acercarse a su rebaño que pastorean desde sus teorías sin unirlas con la –cruda- realidad.


Bueno, esto más o menos, así corriendo, corriendo, lo que se me viene a la cabeza de la escritora que estamos leyendo, con la morriña de no poder asistir a las reuniones para poder confrontar, escuchar todas las opiniones que habrá despertado, porque seguro que sin palabras no deja la Flannery O'Connor, de quien no sé si leeré algo más, pero a quien me alegro de haber llegado