sábado, 29 de diciembre de 2007



Estoy dando los últimos coletazos a Las uvas de la ira, no sé si es sólo ira, rabia, rencor lo que siento, pero sí sé que no es sólo esto, sino que al tiempo fluye una confortable sensación de humanidad tan viva que ablanda la rudeza, la violencia de los sentimientos que provoca. Esperaré a acabar el libro para poner en claro los reconcomios y pasiones desatadas al leerlo.


De momento sólo se me viene a la cabeza en este vivir sin vivir en mí mio y de los protagonistas aquel " Vivo sin vivir en mí" de la Santa de Avila, preciosa poesía ¿de una monja? ¿de una santa? ó ¿de una mujer enamorada hasta las trancas?... Esto ya al albedrío del consumidor. Os dejo unos parrafos de la misma entre los naranjos de California




Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,*
que muero porque no muero.


Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di
puse en él este letrero:
que muero porque no muero.
Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.


¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

.

Pd. Cosas terrenales: no es que quiera abusar del espacio sideral, pero es que me equivoqué de foto y ahora no sé cómo se borra una y delar otra y temo que se borre todo y no tengo nada guardado y ahora me tengo que ir y y...y...y...y....y...

No hay comentarios: