domingo, 10 de enero de 2010

OTRAS VEINTICUATRO HORAS

Quisiera escribiros algo de lo que estoy leyendo y que me ha prestado mi profesor de tai chi, se trata de algunos métodos prácticos para integrar los pequeños acontecimientos de la vida cotidiana en la búsqueda de la armonía. Dice : Cada mañana, cuando despiertas, tienes ante ti otras veinticuatro horas que vivir. Que don tan precioso! Podemos vivirlas de modo que esas veinticuatro horas nos proporcionen paz, alegria y felicidad tanto a nosotros como a los demás.
La paz está presente aquí y ahora, en nosotros y en todo lo que hacemos o vemos. La cuestión estriba en estar o no en contacto con ella. No necesitamos viajar a paises lejanos para disfrutar del cielo azul. No necesitamos irnos de nuestra ciudad para que una preciosa criatura nos alegre la vida. Hasta el aire que respiramos puede ser una fuente de felicidad.
Podemos ser muy buenos preparándonos para vivir pero no tanto viviendo. Ser capaces de sonreír en nuestra vida diaria no solo nos beneficia a nosotros, sino que todo el mundo gana con ello. Si realmente sabemos vivir ¿hay alguna forma mejor de empezar el día que con una sonrisa? Una sonrisa afirma nuestra conciencia y determinación de vivir en paz y alegría.
Es del profesor Thich Nhat Hanh y se llama Hacia la paz interior, me parece muy interesante, además este año estuve en Pirineos y conocí a Jaume, un hombre de 90 años que me encantó, siempre sonreía, lo mirabas y esa sonrisa te alegraba y daba mucha paz, pues te escuchaba atentamente y te hablaba pero la sonrisa siempre permanecía en sus labios y en sus ojos. Mi deseo para este año es que nunca perdaís la sonrisa y vivaís en paz y felicidad

4 comentarios:

Mdelaté dijo...

Pues mira precisamente, hoy es uno de esos días en los que te levantas y notas que estás super estúpida (a lo mejor a ti no te pasa nunca), así que ha sido como un toque de antención y voy a procurar que no se me note demasiado, gracias.

NOA dijo...

Me encanta leer y saborear estos mensajes, creo que son imprescindibles para la vida.Gracias

The cat dijo...

Creo que es mucha verdad.Nuestras vidas pueden ser muy diferentes según la actitud con que la enfrentemos y es que la misma cosa con un semblante positivo se torna menos negativa. Sólo ocurre que, quizás demasiadas veces, en el trasiego de la rutina se nos olvidan estas verdades y fruncimos demasiado "el ceño del alma" y por eso siempre viene bien que nos las recuerden. :)

P.d.: ¿Hay algún paralelismo entre las enseñanzas de estas filosofias orientales y nuestro "oriental" Murakami?

no soy ni el viento dijo...

No